Home > Columnas de Opinión > Columna


Amor Verdadero
  por Jofra

  20/2/2006




No hace mucho hemos podido gozar como perras ante la primera Encíclica de nuestro queridísimo y no menos admirado Benedicto XVI, que se nos ha estrenado como encícliquistador, o como se diga en el palabro que me acabo de inventar. Pues bien, resulta que, entre otras cosas que no vienen al caso, y que, por mi limitada inteligencia, no estoy dispuesto a discutir, dice este buen hombre de Dios, que el amor verdadero sólo tiene cabida en el matrimonio entre un hombre y una mujer. En el matrimonio católico, of course, no se vaya a pensar alguien que cualquiera vale. De eso nada, monada, que en esto, por lo visto la cosa del amor es en exclusiva, como si fuese una entrevista del ¡Hola¡.

Y ahí es donde mi limitada mente empieza a elucubrar dudas que la atormentan hasta límites insospechados, te lo juro mari. Yo, en mi dulce candidez y natural inocencia, pensaba que el amor era una cosa de sentimientos. Algo universal que todos sentimos, por encima de religiones, creencias, raza, sexo, dirección y numero de teléfono. Pero por lo visto, no. Parece ser que si no estás casado por el rito de la religión Católica, tú no puedes querer ni a tu gato, más que nada por que no te puedes casar con él, claro.

Y claro, mi pequeña mente, de natural inquieta, empieza a revolverse, porque digo yo... ¿que pasa si dos personas están absolutamente enamoradas, pero no se quieren o no pueden casarse delante de un altar? ¿no sienten verdadero amor? ¿que pasa si esas dos personas cometen la barbaridad, fíjate tú, de casarse sólo por lo civil? ¿no sienten verdadero amor? Si lo que hay entre dos personas mientras no estén casadas delante de un cura, no es amor... ¿que es? O llamamos a Mulder y Escully pa que nos resuelvan este misterio o me va a dar algo. Eso por no mencionar el caso de algunas personas que deciden estar solas toda su vida y renuncian a tener pareja, como nuestro gran Pontífice...

Bueno... y eso que sólo he hablado de parejas supuestamente hetero, que si ya nos metemos en el mundo de las parejas homo, entonces ya despídete, Lola, que ahí ya sí es verdad que no sentimos ni amor ni pollas en vinagre. Ahí todo se reduce a un montón de sexo compulsivo, lleno de vicio asqueroso, sin ningún sentimiento, bañado en los más animales y bajos instintos. Vamos, más o menos lo que le pasa a los curas acusados de pederastia que salpican con su simpática presencia las diócesis de este nuestro mundo, como diría Juan Cuesta.

Así que ya sabéis nenes, nenas y nenazas. Si estáis enamoraos de alguien como bestias, daríais vuestra vida por esa persona y sentís que si no estáis con ella, os falta lo mejor de vuestro ser, pero resulta que no queréis contar con la bendición de un curita... vosotros no sentís ni amor ni nada, so perras, que sólo sois unas vulgares perras. A ver si viene nuestro Benedicto y nos enseña a amar de verdad, que aprendamos de él.


 

 

Las Columnas  
Novedades  
Columnistas  

 

Otras columnas del mismo autor...

*Paranoias
*Filosofadas
*EJEMPLOS
*Naturales y Normales
*Adopciones
*Y se hizo la luz
*Promiscuos


Otras de otros columnistas...

*Chistes y Transformismo en Toro(Noticias GayJaén)
*COLEGAS JAÉN(Noticias GayJaén)
*II Campamento de Ambiente(Noticias GayJaén)
*Fiesta de la Piscina en Toro(Noticias GayJaén)
*Campamento de Ambiente en Rus(Noticias GayJaén)

© RedAlan.net 2010